“Crazy Horse está hecho con un cuero plena flor precioso, pulido y tratado con cera”, dice Charlie O’Byrne, especialista en calzado de DM’s. “Con el tiempo, desarrollará un sutil efecto que cambiará ligeramente al doblarlo o al aplicarle presión y una pátina tan única como la persona que los lleve”
Crazy Horse nació a mediados de los años 80 en Maine, Estados Unidos. Prime Tanning, su creadora, sabía que tenía algo especial entre manos. Era un cuero de aspecto rústico, con imperfecciones y variaciones de tono. Pero tenía algo magnético. Y con los años no hacía más que ganar en belleza.
Crazy Horse no era un semental premiado. En realidad, era una vaca. Más concretamente, un tipo de cuero café oscuro. Desarrollado por la curtiduría estadounidense Prime Tanning Inc Co, su nombre hace referencia a su parecido con la talabartería. Lo de “Crazy”, no lo tenemos tan claro. Impregnado en caliente con aceites y ceras para conseguir su característico acabado moteado, su aspecto único ha hecho que perdure en el tiempo.
Con el tiempo, desarrolla un aspecto blanquecino y brumoso conocido como “bloom”. Se crea cuando los aceites suben a la superficie: un brillo que se puede quitar fácilmente con un paño. Pero dejarlo puesto es una forma de mostrar tu personalidad. Representa la originalidad de nuestras suelas con rebote, Chloe Sevigny, Naomi Watanabe, Jordan Stephens, LedByHer y más. No hay dos caminos iguales. Entonces, ¿por qué deberían serlo sus zapatos?
Dr. Martens se subió al carro del Crazy Horse y empezó a marcar el paso en los años 90. Mencionado por primera vez en una hoja de productos de la gama Dr. Martens Export Quality sin fecha, que se vendió entre 1991 y 1993, Crazy Horse se convirtió en un cuero clave de DM’s. Desde entonces se ha aplicado a toda la gama de íconos: la bota 1460, las Mary Jane 8065, el mocasín Adrian, el zapato 1461, las Chelsea 2976 y mucho más.
No habrá dos botas iguales jamás.
Crazy Horse es un cuero aceitado que responde muy bien a la cera Dubbin.
CUIDA TU CRAZY HORSE
Considérate al mando de este rumbo. “Tú sigues la historia poniéndotelas y tratándolas con ceras y aceites para que esto siga adelante”, dice O’Byrne. Dubbin, nuestra cera más densa, es la mejor forma de cuidar los cueros aceitosos como Crazy Horse. Masajéala sobre el cuero un par de veces al año para que dure mucho, muchísimo tiempo.
Mientras tanto, puedes quitar la suciedad con un paño húmedo. O dejarla más marcada que pulida, si eso va contigo. Las cicatrices suman carácter. Las líneas cuentan experiencias. Es tu historia, tu piel, tu Crazy Horse. Como lo dice O’Byrne: “Va a mejorar y mejorar con el paso de los años”.





